Los niños están en constante crecimiento por lo que un truco muy habitual es “estimar por lo alto” con el fin de ampliar la vida de las prendas

Los petos son una buena opción para los bebés por ser prendas ajustables y unisex

Un armario con prendas coloridas y estampadas favorecerá que los niños vean la ropa como una forma de divertirse

Las marcas de ropa infantil fabrican sus tallas en base al percentil del niño o niña, es decir, en base a las medidas que son consideradas habituales según factores como la edad, el peso y la altura. Mapanda tiene su propia guía de tallas para que se tenga una orientación y le quede al pequeño la ropa como un guante. Para la ropa de los niños, sin embargo, se debe tener en cuenta otros muchos factores. ¿El motivo? No todos los niños pesan o miden lo mismo a una determinada edad.

Trucos de toda la vida
El tallaje es una guía orientativa elaborada en función a una media. De hecho, es frecuente encontrar tallas de niño agrupadas por rangos de edad bastante amplios, por ejemplo, de 6 a 36 meses en bebés o de 2 a 9 años en niños. En este sentido, y como se sabe que los niños están en constante crecimiento, un truco muy habitual es “estimar por lo alto” con el fin de aumentar el tiempo de vida de las prendas. Otro clásico es traspasar la ropa de los pequeños y heredar la de otros amigos y familiares, aunque hay polaridad de opiniones. Según una encuesta realizada hace unos años por Vente-privee en España, el 58% de los niños heredan poco o nada de ropa, frente al 42% que sí reciben prendas de amigos o familiares.

De 3 meses a 3 años
En esta etapa se debe priorizar el confort y la calidad del tejido para la delicada piel de los bebés. Por este motivo en Mapanda se apuesta por las prendas de algodón orgánico, suaves y fáciles de planchar. Los petos son una gran opción para los peques de estas edades ya que son ajustables y unisex, mientras que las prendas con cintura ajustable como los culottes y las que incorporan broches automáticos son imprescindibles sobre todo en los primeros meses de vida del bebé.

De 3 a 6 años
Con estas edades los niños solo quieren correr, saltar y jugar así que las prendas todoterreno y los tejidos resistentes y fáciles de lavar serán el objetivo. Entran en juego todo tipo de camisetas, pantalones y vestidos. Aunque aún son pequeños, comienzan a querer participar en la elección de lo que llevan y lo que no. Llenar su armario de color con prendas divertidas, estampados de animales y todo tipo de personajes, favorecerá a que vean la ropa y la moda como una forma de pasarlo bien, ¡una sudadera o un vestido también pueden ser divertidos!

De 6 a 11 años
Es, en este amplio período, cuando los niños suelen demandar lo que quieren ponerse y lo que no. Aunque los padres siempre deben hacer un filtro, la experta en psicología infantil Julia Pascual asegura en una entrevista para La Vanguardia que, “vestir a los pequeños como adultos es una pena, porque no dejas al niño ser niño”. Una buena alternativa es ofrecerle dos o tres propuestas previamente escogidas y que sea el niño quien la elija, así también sentirá que forma parte de la decisión y eso le motivará. Priorizar la comodidad y las texturas agradables, aunque la variedad de tejidos comienzan a intervenir a mayor edad.